lunes, 15 de septiembre de 2014

Boicoteando la felicidad



Escribo y leo artículos sobre qué hacer o cómo conseguir ser más felices. Para mí la felicidad es un estado de bienestar personal, no es tanto un estallido de alegría puntual, sino más bien una sensación constante de satisfacción, de que mi vida tiene sentido y que vale la pena. Parece obvio que muchos de nosotros queremos eso y, sin embargo, mantenemos una serie de hábitos que nos llevan en dirección contraria. Hoy quiero escribir sobre algunas de esas cosas que hacemos y nos alejan de ese bienestar del que hablo. El primero de todos y sobre el que ya he escrito en otras ocasiones, es la queja. Si nos fijamos siempre en las dificultades, en lo malo, pierdes energía en orientarte y actuar hacia lo que sí quieres. Evidentemente todos tenemos un mal día, pero la clave está en evitar que lo que pase un día afecte al resto  de la semana.
         Otra forma de boicot es olvidarnos de nuestra vida y fijarnos demasiado en los demás, permitir que otros piensen, hablen y decidan por nosotros. Parece que ser así resulta bastante cómodo: evitamos tomar las riendas de nuestra vida, no tenemos que esforzarnos por conseguir o hacer lo que nos interesa realmente y, atención al premio, ¡podemos seguir quejándonos! Aprender a respetarnos a nosotros mismos y vivir según nuestro criterio, nos servirá para ser más felices. No sólo pensar en lo que nos dicen los demás afecta a nuestra felicidad, sino también nos altera cuando guardamos sentimiento de rabia y de odio hacia otros. Perdemos nuestro preciado tiempo y nuestro bienestar sintiendo rencor, nos desgastamos y perdemos nuestra energía en otros asuntos que no nos llevan a lo que realmente queremos. La solución: no mirar atrás, deshacernos de ese odio y tomar el control de nuestra vida mirando hacia delante.
         Otra manera en la que la relación con los demás nos afecta en la búsqueda de la felicidad, es aferrarnos a personas que nos hacen daño. A veces las personas se aferran a otros por amor, pero a cambio les hacen daño. Sé que no es fácil, pero hay que hacer algo y no desperdiciar más tiempo intentando impresionarles, probando de lo que eres capaz o buscando su respeto. Si en todo este tiempo no lo has conseguido, es probable que no les interese.
         A veces esperamos a que los astros se alineen para hacer lo que queremos hacer, es decir, creemos que existe el momento oportuno. Yo misma pensando que no era el  momento perfecto, dejé pasar oportunidades interesantes para mí sin darme cuenta que ese momento perfecto no existe. Si buscas excusas para no hacer, seguro que las encontrarás. ¿Cuántas ocasiones has desperdiciado por culpa de preocupaciones? ¿Qué quieres hacer con las oportunidades que se te presenten a partir de ahora? ¿Y qué vas a hacer para encontrarlas?

         Estos son sólo algunos hábitos arraigados que nos impiden disfrutar de nuestra vida. Reconociéndolos en nosotros mismos, podemos cambiar.

         Y tú, ¿qué haces que te impide ser feliz?

2 comentarios:

  1. Muy buenos consejos.Solamente si sabes apreciar los buenos momentos de la vida, sabiendo disfrutar del presente, así hallarás la felicidad.Un Saludo.

    http://ayudasparadosenaccion.blogspot.com/2013/07/conseguir-la-felicidad1.html

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  2. Hola Raquel, además de disfrutar el presente hay más cosas que se pueden ir haciendo para alcanzar la felicidad y la satisfacción con tu propia vida. En brece nuevo artículo sobre el tema.
    Gracias por el comentario.

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