jueves, 6 de octubre de 2011

La queja




"Estamos condicionados por nuestros pensamientos, llegamos a ser lo que pensamos" BUDA


Quejarse es hablar de lo que no te gusta, describir aquello que no quieres... tu pensamiento se centra exclusivamente en lo que no deseas. ¿Y si, en lugar de centrar tu pensamiento en lo que no quieres, lo centras en lo que realmente quieres? ¿Y si empiezas a esforzarte para no quejarte, criticar o rumorear? ¿Y si aumentaras la conciencia sobre lo que SI QUIERES?

No se trata de no quejarse. Si en un bar te ponen una sopa fría, hay que decirlo... a no ser que te guste la sopa fría. Pero lo que más nos caracteriza es por quejarnos de banalidades que perjudican nuestro bienestar y nuestra felicidad. Entonces, ¿cuál es el beneficio de nuestras quejas? Probablemente, esperamos una reacción en el otro: una aprobación o compasión o comprensión. A veces la queja es una forma de no actuar para el conseguir el cambio. Por ejemplo, cuando alguien se queja de que no consigue trabajo, que todo está tan mal, etc. ¿Has hecho algo por buscar ese trabajo? ¿Y si en lugar de lamentarte, simplemente actúas? ¡Deja de inventar excusas y persigue tus sueños!

Quejarse es un hábito, así que piénsatelo antes de emitir una queja y date la oportunidad de escoger las palabras que digas ya que cuando más expreses lo que te desagrada, más de lo mismo te encontrarás. 


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